lunes, 11 de febrero de 2013

Reseña: Adlivun - The Grey Can Turn To Black (2011)



A pesar de ser argentino, nunca me sentí identificado con muchas bandas de mi país. Quizás por cuestiones de gustos, o (lo que creo yo) por analizar los fenómenos musicales más allá de su impacto en un país o generación, no logré simpatizar con los “grandes” del Metal en Argentina. Curiosamente, me pasó también con bandas “mainstream”, reconocidas mundialmente, pero que han pasado a los círculos de lo sobrevalorado. 

En una escena algo “primitiva” como lo es la Argentina, en la que si no tocás ciertos temas (Destrucción) de ciertas bandas (V8) o no seguís un estilo normal, establecido por la media “metalera”, no tenés lugar o al menos uno muy reducido, en estos últimos años aparecieron bandas que a fuerza de talento y esfuerzo logran destacarse, por tener propuesta  y hacer algo que quizás en otros países no lo sea, pero que aquí es nuevo. Una de esas bandas es Adlivun, banda de Melodic Death Metal, que en el 2011 sacó su primer larga duración, titulado “The Grey Can Turn To Black”, y que será analizado por su servidor.

Si hay alto que se nota instantáneamente al darle “play”, es la energía con la que comienza “The Waters”, dispuesta a destrozar todo a su paso y sin ningún tipo de concesiones. El tema avanza a través de riffs filosos que a su vez muestran un dinamismo y un sentido de la melodía muy interesante. El tema parece no querer bajar la fuerza en ningún momento, atrayendo al oyente con mucha facilidad. Es una canción perfectamente balanceada, mostrando una intensidad inusitada para la mayoría de las bandas de Melodic Death Metal actual, pero sin perder esa intención de sonar “agradable” al que lo escucha.

Y tras un tema tan energético, nos tiran un baldazo de agua fría. Es que “Tide Of Lunacy” apunta directamente a sonar denso y pesado, a través de breakdowns muy bien utilizados, para dar una sensación de oscuridad y opresión. A pesar de tener un sonido alejado de la media del Melodic Death actual, las influencias del Metalcore están, pero Adlivun las utiliza para aumentar la agresión de su sonido, no para hacerlo más débil. Y es así como en la segunda mitad de la canción empiezan a tomar velocidad, apareciendo blast-beats en una sección melódica simplemente impecable.

Vuelve la furia. Esa es la mejor forma de describir a “The Red Pill”, un tema que como el primero muestra unos riffs eclécticos, y altamente pegadizos, que junto con una base rítmica simplemente contundente nos llevan a través de una canción que va aumentando increíblemente de intensidad, llegando a varias secciones sencillamente espectaculares que desbordan de habilidad compositiva y técnica. También hay que destacar al vocalista, que a través de sus cuerdas vocales transmite la misma contundencia que las que nos ofrecen la dupla de guitarras.

Y “sin miedo” ni titubeos comienza “Fearless”, con (nuevamente) riffs muy contundentes, que en un santiamén cambian a una sección melódica, para luego volver a machacar nuevamente. En esa montaña rusa entre la contundencia y la sensibilidad es donde la banda se muestra absolutamente cómoda, mostrando tener muchas cartas debajo de la manga, y sorprendiendo al oyente constantemente, manteniéndolo atrapado en sus redes, su ritmo, su música.

Y luego del tema más pegadizo del album, comienza “Archeology”, donde la fuerza sigue presente, demostrando que lo mostrado en los temas anteriores no era ninguna casualidad, estos muchachos están listos para grandes cosas, si se les da el reconocimiento y difusión que merecen. En este tema en particular, muestran una habilidad técnica envidiable, en varias secciones donde la complejidad se hace más que presente, y la brutalidad también. Esto es Melodic Death Metal de verdad, con agresión, potencia, habilidad y melodía, y por sobre todo, con buenas composiciones. Una banda con el suficiente nivel para destacarse en el exterior, se encuentra en un país que tiene una escena con apenas tres bandas de ese estilo con intenciones serias.

“A Lucid Whisper”. En el último tema del disco, se presentan guturales profundos, guitarras “gordas”, marcando presencia, y una canción a medio tiempo, que pisa el acelerador en pocas ocasiones, y a pesar de eso, no pierde un ápice de contundencia. Y eso es vital, para hacer Death Metal hay que ser contundente, hay que mostrar poderío, y ellos lo logran con creces. Incluso a pesar del hecho de que este tema tiene un final muy calmo y con voces limpias, logran demostrar ser fuertes, y usar esos elementos con total fluidez y tacto.

En definitiva, un disco que los posiciona como serias promesas a futuro y mostrando que en el Melodic Death Metal no está todo “pasado por agua”, todavía hay bandas con la habilidad e inventiva suficiente para equilibrarse entre la brutalidad y la armonía con total éxito.

Calificación: 91/100

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